Crédito: Compassionate Technologies. Desperdicio de alimentos en el vertedero de Río Rico, en el condado de Santa Cruz, Arizona. Fotografía de Bryan Schutmaat.

Somos una comunidad de creyentes binacionales. Donde, en palabras del congresista Beto O’Rourke, «cuando fallamos en definir a la frontera, permitimos a otros que la definan por nosotros». Una que a lo largo de 3,145 kilómetros reúne el impacto económico de 34 millones de pequeñas y medianas empresas en ambos lados de la frontera.

En ese escenario, desde 2017, Startup Unidos ha cultivado colaboración, innovación y emprendimiento en comunidades fronterizas a lo largo de la región de Arizona y Sonora a través de programas territoriales que unen a las diversas redes compuestas por la industria, gobiernos, academia y movimientos sociales para atraer soporte y desarrollo de una fuerza laboral orientada a los aspectos culturales y a la innovación para las comunidades fronterizas históricamente ignoradas.

De esa manera, hacia el año de 2019 nació una incubadora de empresas en línea especializada en los desechos alimenticios, generado oportunidades educacionales y experienciales para la comunidad de emprendedores, jóvenes y latinxs, enfocados en convertir los desperdicios de escala industrial en startups orientadas a resolver de forma creativa esta problemática a lo largo de la frontera entre México y EE. UU. Generando nuevas oportunidades y desafiando el histórico status quo de desigualdad, pobreza e indiferencia ambiental.

WASTE.BINN

Este programa de incubación nació con el nombre de «Waste Not: Borderlands Innovation in Food Waste Management» y tuvo como objetivo fundamental el revertir la fuga de talentos y crear una economía inclusiva, autosuficiente y localmente dirigida.

Hoy, esta iniciativa transformada en «Waste.Binn: Binational Waste Innovation», ofrece innovación en territorios fronterizos en sistemas alimentarios sostenibles, específicamente, en la gestión de residuos alimentarios.

Desde su inicio en junio de 2019, el programa ha generado oportunidades educativas y experienciales para jóvenes emprendedores que producen soluciones innovadoras para abordar los problemas locales de desperdicio de alimentos.

La visión a futuro de este programa, es expandirse para incluir tipos adicionales de desechos: agua, desechos electrónicos y subproductos agrícolas, todas partes críticas del ecosistema. Buscando la participación de audiencias más grandes y nuevos datos demográficos a medida que se aborden nuevos desafíos en las comunidades.

Sin embargo, para entender el presente y futuro del impacto previsto por esta iniciativa, es importante conocer y considerar nuestro pasado y a quienes formaron parte importante de la construcción de nuestra actualidad.

STARTUP UNIDOS

Desde 2017, Startup Unidos ha cultivado colaboración, innovación y emprendimiento en comunidades fronterizas a lo largo de Sonora y Arizona.

Es la organización que ve los desafíos en la frontera como oportunidades para abordar la justicia social y ambiental; la que se extiende más allá de las fronteras con un enfoque binacional y bilingüe único.

Startup Unidos también está enfocada en unir diversas redes de la industria, el gobierno, la academia y movimientos de base para brindar apoyo empresarial culturalmente anclado y el desarrollo innovador de la fuerza laboral a las comunidades fronterizas históricamente ignoradas.

Por encima de todo, ha sido la articuladora que conjunta los esfuerzos de otras organizaciones e iniciativas que impulsaron y dieron curso a Waste.Binn.

De 2019 a 2021 ha impactado de forma positiva a 9,250 negocios. Impulsó la creación de NOGECO, una startup transfronteriza liderada por jóvenes. Y cuyo impacto se extiende hacia comunidades beneficiarias conformadas por hispanos, latinxs, bilingües y juventudes con rangos etarios entre los 13 y los 24 años, con una proporción hombres y mujeres del 50% en condiciones de desventaja económica y social.

Su impacto con Waste.Binn y los procesos de incubación en línea orientada a desperdicios alimentarios se reflejaron en la recuperación de 6,000 toneladas de alimentos frescos; en 55 experiencias de educación experimental y en la colaboración interdisciplinaria a través de una red de aliados compuesta por 1 institución de desarrollo económico, 6 aliados en temas de sostenibilidad, 4 de cultura, 2 académicos, 8 industriales y 2 aliados de medios.

AGNESE NELMS HAURY PROGRAM IN ENVIRONMENT AND SOCIAL JUSTICE

El Programa Haury se estableció en 2014 en la Universidad de Arizona para apoyar la investigación y el alcance comunitario para resolver una variedad de desafíos de sostenibilidad y sus impactos dispares.

Este programa busca honrar la memoria de la Sra. Agnese Haury, quien creía en la justicia social y buscaba resolver los muchos problemas ambientales y sociales "perversos" que enfrenta nuestra región y el mundo.

El Programa Haury es parte de la familia del Instituto de Arizona para Ambientes y Sociedades Resilientes (AIRES). AIRES, a su vez, es una coalición de investigadores y expertos en políticas de la Universidad de Arizona que están consolidando recursos intelectuales para realizar un trabajo escalable destinado a desarrollar resiliencia.

Juntos, el Programa Haury y AIRES buscan una colaboración entre los departamentos y disciplinas del campus para llevar mejor la investigación y las ideas de vanguardia de la Universidad de Arizona al mundo.

Su aportación a Waste.Binn produjo una publicación impresa de entrevistas a jóvenes. Fotografías y documentación que destaca las prácticas de sostenibilidad en los patios traseros de los miembros de la comunidad. También apoyó un intercambio binacional entre jóvenes de ambos lados de la frontera, trabajo que continúa a través de la Startup Weekend de Sustentabilidad en Nogales, Sonora, México.

SOUTHWEST FOLKLIFE ALLIANCE

Southwest Folklife Alliance es una organización sin fines de lucro afiliada a la Universidad de Arizona, ubicada dentro de la Facultad de Ciencias Sociales y del Comportamiento.

En 2017, la Southwest Folklife Alliance, realizó una evaluación rápida de los bienes, necesidades y deseos de la comunidad en Nogales. Esta evaluación fue el faro que iluminó las oportunidades y amenazas en la comunidad. Lo que es más importante, iluminó los déficits y el paisaje fértil a partir del cual creció el proyecto Waste.Binn (antes Waste Not). La evaluación nombró a Stephanie Bermúdez, una emprendedora latina local y fundadora de Startup Unidos, como líder emergente.

El disparador de atención colectivo fue la fuga de talentos que experimenta la comunidad cuando los jóvenes se gradúan de la escuela secundaria y encuentran oportunidades limitadas para el desarrollo profesional más allá de los dos empleadores más grandes, las fuerzas del orden público y los negocios industriales de productos agrícolas de temporada.

Fue más tarde, que la Southwest Folklife Alliance lanzó un proyecto de dos años titulado Voz Frontera para aprovechar los poderosos cambios narrativos que los jóvenes de Nogales estaban listos para hacer oír por el resto de la región y el mundo.

Waste.Binn fue una consecuencia del trabajo de Voz Frontera. El proyecto fue más allá de las expectativas al desarrollar espacios equitativos para que los jóvenes aprendan de los especialistas en sustentabilidad, los denominados folcloristas y estudiantes de la Universidad de Arizona y apliquen ese conocimiento directamente en soluciones innovadoras para uno de los problemas ambientales más importantes de la comunidad: el desperdicio de alimentos.

Los eventos dirigidos, diseñados y producidos por jóvenes pidieron a las instituciones asociadas que observaran lo que estaba oculto a simple vista: que vieran la cultura y la resiliencia de los jóvenes como características fundamentales en su papel como organizadores comunitarios, activos e innovadores comerciales tanto de hoy como del futuro.

En nuestra colaboración de varios años, los jóvenes impulsaron la investigación y, posteriormente, comenzaron a cambiar las dinámicas que históricamente habían limitado su capacidad para prosperar y crecer en su propia comunidad.

El compromiso con la sustentabilidad en la zona fronteriza de EE. UU. y México también ha influido en la innovación de startups entre los líderes binacionales y los jóvenes que están logrando cambios sociales y ambientales en sus comunidades al mismo tiempo que desafían las normas de la cultura de empresas emergentes a nivel nacional (cultura típicamente blanca dominada por hombres).

COMPOST CATS

El programa Compost Cats es una iniciativa de la Oficina de Sostenibilidad de la Universidad de Arizona. Desde 2011, fue la única organización que aceptaba grandes volúmenes de restos de comida, estiércol, maleza y otros materiales de jardinería.

A fines de 2018, luego de una transición organizacional, se han enfocado en realinear el programa con las fortalezas de la Universidad en temas educación, divulgación e investigación.

La participación de Compost Cats ha empoderado a los estudiantes empleados de la Universidad de Arizona a través de aprendizaje experiencial, tutoría juvenil y liderazgo para informar mejor e inspirar a las comunidades sobre el desperdicio de alimentos, reducción, seguridad alimentaria, ciclo de materiales, salud del suelo, agricultura sostenible y administración ambiental en general; al mismo tiempo que interconecta estos conceptos para identificar soluciones para abordar los desafíos apremiantes que enfrentan las comunidades locales.

En el mismo sentido, Waste.Binn ha permitido que el Programa Compost Cats se nutra y renueve sus alianzas con actores locales para continuar desviando los desechos orgánicos y educando a las comunidades, mientras aumenta su enfoque en programación.

CONFLUENCE CENTER FOR CREATIVE INQUIRY

El Confluencenter for Creative Inquiry, es un instituto de investigación donde convergen las artes, las humanidades, las ciencias sociales y otras disciplinas. Tiene una capacidad demostrada para conectar organizaciones comunitarias como Startup Unidos, con sólidas redes académicas de investigación y mentorías, como lo ha hecho para otras organizaciones fronterizas a través de Fronteridades, un proyecto financiado por la Fundación Andrew W. Mellon destinado a remodelar las narrativas de las experiencias diarias en la frontera entre Estados Unidos y México.

El Confluencenter se basa en su capacidad única para convocar grupos de trabajo interdisciplinarios únicos, sembrar y supervisar proyectos innovadores de justicia social y mostrar el impacto más amplio. Esta colaboración con Startup Unidos y sus aliados, mejoró y apoyó una variedad de proyectos e iniciativas relacionados con la frontera que se llevaron a cabo en el campus de la Universidad de Arizona.

El Confluencenter for Creative Inquiry, colaboró con Startup Unidos para desarrollar capacidades e integrar un enfoque más sólido en justicia social en el programa Waste.Binn.

Los programas de Confluence funcionan en sincronía para crear habilidades y oportunidades tangibles de creación de riqueza para las comunidades de color, lo que a su vez contribuye al fortalecimiento de la comunidad en la que viven desde una perspectiva económica y ambiental.

También sirve para redefinir el papel de la industria de productos agrícolas en la comunidad que afecta directamente a muchos residentes. Estas soluciones generarán sustentabilidad, movilidad y capacidad de agencia entre los grupos vulnerables en ambos lados de la frontera en Nogales, Arizona y Sonora.